Pedagogías de las diferencias

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Descripción

La cuestión de las diferencias ha ocupado un lugar de privilegio en la preocupación, comprensión y producción filosófica, cultural y antropológica, por lo menos desde las últimas dos décadas. A partir de la emergencia de algunas reflexiones provenientes de la Filosofía de la Diferencia, de los Estudios Culturales y de ciertos enfoques de la antropología, se revela un conjunto de

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Temario

La cuestión de las diferencias ha ocupado un lugar de privilegio en la preocupación, comprensión y producción filosófica, cultural y antropológica, por lo menos desde las últimas dos décadas. A partir de la emergencia de algunas reflexiones provenientes de la Filosofía de la Diferencia, de los Estudios Culturales y de ciertos enfoques de la antropología, se revela un conjunto de posibilidades para pensar la pluralidad, la diversidad y la multiplicidad no ya como algo peligroso o maléfico, no ya como algo que debe ser prohibido y/o apartado, sino como término relacional: las diferencias, así, comienzan a ser pensadas como diferencias en relación y no como atribuciones deterministas sobre ciertas características de sujetos o de grupos de sujetos.
Sin embargo, la interpretación dominante de la diferencia, continúa presentando la condición plural y múltiple de lo humano como una catástrofe que habría que remediar. De ahí la inveterada tendencia a pensar la política, la sociedad, la cultura o el lenguaje de modo homogéneo y altamente problemático: lamentablemente vivimos entre diferencias y, se nos dice, nuestra tarea consiste ahora en rehacer cierta unidad o, por lo menos, administrar la diversidad siempre desde el punto de vista del provecho del Capital y del orden del Estado. Habría que recomponer la pluralidad y no la libertad desde la perspectiva de una ligera enunciación que repita, sin pasión, todos los nombres de la alteridad. Habría que restablecer, apaciguar los conflictos territoriales y culturales, pero no celebrar las diferencias. Lo que se nos pide es, en síntesis, reunirnos apaciblemente, convocar toda la alteridad posible, aunque más no sea para dosificar las voces disonantes y gobernar los silencios desgarradores.
Las palabras actuales, mágicas y ambiguas, cada una de ellas con su parte de verdad y su parte de manipulación, son democracia, comunidad, cohesión, diálogo y otras palabras a ellas relacionadas como tolerancia, aceptación, inclusión, reconocimiento de los derechos del otro, etc. La palabra "diversidad" (pero no "diferencia") ha sido impuesta por el discurso político, cultural, educativo y empresarial. "Diversidad" es, al mismo tiempo, todo y nada; una marca, un consumo, la obsesiva afirmación de las leyes y la excesiva ignorancia de los sentidos; es la mímica de la alteridad, de aquello que debe tener un nombre para ser excluido o incluido y luego, otra vez, ignorado. Enunciar la "diversidad" para, de ese modo, ocultar la radicalidad que suponen las diferencias.
Da la sensación de que lo importante es continuar administrando las fronteras entre el ser o no ser, el poseer o no poseer, el saber o el no saber. Da la impresión de que de lo que se trata es de gobernar la diferencia identificándola y de tratar de integrar a todos en un mundo plural y a la vez globalizado. Da la impresión de que lo que está en juego es, sobre todo, imponer la imposibilidad de la diferencia -aunque, como quería Derrida, la diferencia produce aquello que niega, y hace posible todo aquello que hace, a la vez, imposible-.
¿Cómo estos discursos han operado en el campo de la educación? ¿Qué tipo de preocupaciones se han planteado en torno de las diferencias en la escuela, sobre todo a partir de los discursos acerca de la Escuela para Todos y/o la Escuela integradora - inclusiva, dominantes desde la década de los '80 del siglo pasado?
Numerosos textos, documentos oficiales, discursos especializados y dispositivos técnicos han anunciado un viraje educativo desde la hegemonía hacia la diversidad. En ese pasaje, se dice, hay una profunda renovación de las prácticas escolares, básicamente producto del cambio de enfoque que pone en juego no ya el aprendizaje, la lengua, el cuerpo y el comportamiento únicos, sino la multiplicidad y la diferenciación de "formas de estar en el mundo escolar".
Sin embargo cabe la duda de pensar si lo que está en juego sea más bien una nueva retórica, matizada eso sí por una serie de eufemismos como el respeto, la tolerancia, la aceptación del otro, pero de cuyas raíces y sentidos todavía debemos poner bajo sospecha.
En primer lugar porque la educación no parece preocupada con las diferencias sino con aquello que podríamos denominar como una cierta obsesión por los "diferentes", por los "extraños", o tal vez en otro sentido, por "los anormales". El hecho de traducir algunas de las diferencias como "sujetos diferentes" vuelve a posicionar esas marcas como opuestas y negativas a la idea de la "norma", de lo "normal" y, entonces, de lo "correcto", lo "positivo", lo "mejor", etc. Se establece, así, un proceso de "diferencialismo" que consiste en separar, en distinguir de la diferencia algunas marcas a las que podríamos denominar como "diferentes" y de hacerlo siempre a partir de una connotación peyorativa y subalterna. Y es ese diferencialismo, ese discurso diferencialista, el que hace que, por ejemplo, la mujer sea considerada el problema en la diferencia de género, que el negro sea considerado el problema en la diferencia racial, que el niño o el anciano sean considerados el problema de la diferencia de edad, que el joven sea el problema en la diferencia de generación, que el sordo sea el problema en la diferencia de lengua, etc.
La preocupación por las diferencias en la escuela puede haberse transformado, así, en una obsesión por los diferentes. Y cabe sospechar de esa modalidad de traducción pedagógica que se obstina desde siempre en señalar quienes son los "diferentes", banalizando al mismo tiempo las diferencias.
Y no parece que se trate ahora, como muchos proyectos de formación docente así lo entienden, de articular y de forzar una didáctica de la relación con el otro, una suerte de enseñanza formal acerca de cómo sería posible aproximarnos al otro y/o aproximar el otro hacia nosotros, sino más bien de comprender el contexto de emergencia de las imágenes/discursos en el ámbito escolar.
Destinatarios

Docentes, directivos y supervisores; profesionales vinculados con las áreas de currículum, gestión, formación y capacitación docente. Profesionales vinculados con la producción y gestión de recursos para la escuela. Funcionarios de organismos públicos y miembros de organizaciones no gubernamentales. Profesionales y estudiantes del área de la filosofía, letras, antropología, sociología, psicología y psicoanálisis.

Período de inscripción: hasta el 10/05/2009
Período lectivo: mayo a agosto del año 2009




Contenidos

Identidad y diferencia sexual.
Por Nuria Pérez de Lara (Universidad de Barcelona, España).
Resulta difícil hablar de "la construcción de la identidad" sin referirnos a la experiencia de vivir en el mundo entre los demás. Porque todas, todos, llegamos al mundo desde un entre los demás y hacia un entre los demás. Todos llegamos al mundo desde un "entre los demás" significado por el espacio interior de la madre, espacio interior que tiene en sí la capacidad de ser dos y espacio del que partimos para llegar a un "entre los demás" significado por el espacio exterior de la madre, espacio exterior a ella, sí, pero que se dibuja desde su más íntimo deseo de hacernos un lugar en el mundo y de que ese lugar y ese mundo nos acojan.
Educar la mirada... y el oído. Percibir la singularidad y también las posibilidades.
Por José Contreras (Universidad de Barcelona, España).
La diferencia tiende a catalogarse como problema, deficiencia, carencia o dificultad. Pero en la escuela uno no es igual o desigual; uno es quien es. El autor de esta clase echa en falta otra mirada y la escucha particular para descubrir en la diferencia, no una limitación, sino una posibilidad.
La mirada que está ausente y presente a la vez. Notas para la presencia de la experiencia del otro.
Por Mónica Arias Monge (Costa Rica) .
La experiencia es el proceso a través del cual el sujeto vive y deviene sí mismo, pero es también el proceso a través del cual se hace consciente de sí. Por ello su riqueza es paradójica: es a un tiempo algo que siempre hacemos y algo que podemos no tener nunca. Sin embargo, tenerla - o al menos buscarla, dejar que sedimente y se desarrolle- significa permitir que nuestras relaciones con el mundo (nos den) se hagan sentido. El sentido nunca nos viene dado de una vez por todas. Pero su búsqueda es lo que transforma lo que vivimos en una historia: es la capacidad de relatarnos lo que hace que no nos perdamos
Pluralidad, Subjetividad y Alteridad.
Por Zardel Jacobo Cupich (Universidad Autónoma de México, México).
El problema de la inclusión puesto frente a la realidad de diferentes poblaciones, con el objeto de tornar ético un discurso que se ha vuelto determinación apenas jurídica.
Igualdad y diferencia en el contexto educativo latinoamericano.
Por Inés Dussel (FLACSO, Argentina).
La igualdad se volvió equivalente a la homogeneidad, a la inclusión indiscriminada e indistinta en una identidad común, que garantizaría la libertad y la prosperidad general. Si esta identidad igualitaria se definía no sólo por la abstracción legal de nivelar y equiparar a todos los ciudadanos sino también porque todos se condujeran de la misma manera, hablaran el mismo lenguaje, celebraran a los mismos héroes y aprendieran las mismas cosas, entonces quienes persistieran en afirmar su diversidad serían percibidos como un peligro para esta identidad colectiva, o como sujetos inferiores que aún no habían alcanzado el mismo grado de civilización
La diversidad como pretensión. La pretensión de la diferencia.
Por Carlos Skliar (FLACSO/CONICET, Argentina).
Diversidad" suele encarnarse en una simple afirmación de la presencia de algún otro, de algunos otros; una presencia determinada en dimensiones no-singulares, no-personales, no-experienciales, no-subjetivas, no-narrativas: se dice que "es/hay diversidad", confesando entonces la propia naturaleza descriptora vuelta hacia fuera y emparentada, por lo tanto, con una referencia explícita a que la diversidad son los demás, que la diversidad es lo otro. Ese señalamiento, ese apuntamiento hacia lo otro, lo demás, hacia el otro, se realiza tanto de un modo preciso (ese/a pobre, ese/a discapacitada, ese/a extranjero/a) como también conservando un alto grado de ambigüedad denotativa (la pobreza, la discapacidad, el extranjero). Así el "yo" y el "nosotros" vuelven a guardar para sí el privilegio de la palabra y de la mirada, un privilegio que consiste, básicamente, en inaugurar, diseminar y sostener contra viento y marea los significados y las representaciones acerca de la alteridad, sin la necesidad de involucrarse lingüística, política o pedagógicamente en ello.
¿Para qué nos sirven los extranjeros?
Por Jorge Larrosa (Universidad de Barcelona, España).
En esta clase se plantea que la retórica multicultural que hoy prolifera en el campo pedagógico puede ser tratada en términos de la imagen que produce de nosotros mismos o, dicho de otro modo, en la construcción de nuestra propia identidad. Esa retórica funciona también como un mecanismo para conjurar lo que el otro extranjero pueda tener de inquietante para nosotros. Se pone bajo sospecha que palabras como "convivencia", "diálogo" o "pluralismo" estén siendo utilizadas de forma tan acrítica como la antigua "misión civilizadora" y estén alimentando también nuestra buena conciencia y una imagen confortable y satisfecha de nosotros mismos. Pero, el otro extranjero no se deja representar. No permite que nadie le represente y no quiere representar a nadie ni a nada. ¿Cuales son las implicaciones de esa situación con la Educación?



Organización y Cursada

Metodología del Curso:
¿Cómo funciona?
El curso de posgrado se organiza sobre la base de un campus virtual, a partir del acceso -restringido a los alumnos del curso- a un sitio web. La interacción con el alumno se realiza a partir de los siguientes recursos básicos:
Clases virtuales
Las clases virtuales están elaboradas especialmente para esta modalidad por el profesor del curso de posgrado y procesadas por un conjunto de especialistas en recursos WEB.El alumno encontrará aquí el desarrollo temático de la clase y una multiplicidad de recursos hipertextuales que facilitan la comprensión de los tópicos presentados y aportan elementos para la reflexión y la vinculación con las prácticas pedagógicas.
Material de consulta
Se accede al material de consulta a través de la biblioteca del campus. Los materiales permiten una profundización y ampliación del contenido de las clases. La selección se realiza sobre la base de criterios de relevancia y actualización.
Foros de debates
Constituyen un espacio de interacción entre los alumnos de la cohorte virtual. Moderados por profesor del curso de posgrado, los debates se organizan en torno de problemas que promueven el pensamiento y la intervención institucional.
Café
Técnicamente funciona del mismo modo que el Foro de debates pero es un espacio de participación libre únicamente para los alumnos del curso. Está pensado como un modo de favorecer la interacción de los alumnos del curso de posgrado. Modalidad de evaluación: el curso será aprobado con la presentación de un trabajo final.
Modalidad de evaluación:
El curso será aprobado con la presentación de un trabajo final de realización individual.

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